Cómo cambiar tu mentalidad y ser más positivo

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Quieres comer y vivir sano. Pero no puedes. Quieres más tiempo libre y menos trabajo. También ir al gimnasio más a menudo. ¿Por qué es tan difícil cambiar tu comportamiento cuando estás motivado para conseguir tus objetivos? Para entenderlo, primero debes aprender cómo funciona el cerebro. Y después programarlo para alcanzar los objetivos que quieres lograr. Se basa en cambiar tu mentalidad y ser más positivo

Cómo funciona tu cerebro

Nuestro cerebro tiene tantas células cerebrales como estrellas hay en la galaxia. Y todas ellas sirven para una cosa: sobrevivir. ¿Te preocupa una presentación que tienes que hacer, o una arruga en la frente? Perfecto, significa que tu cerebro funciona exactamente como debería. ¿Es divertido preocuparse? No. Pero el propósito de tu cerebro no es hacerte feliz, sino protegerte del peligro. Eso es lo más importante y lo primero que hay que saber si quieres cambiar tu mentalidad y ser más positivo.

Nuestro cerebro consta de 3 partes:

  • El cerebro de reptil. La capa más antigua en la que se regulan los mecanismos primarios de supervivencia como la respiración y la temperatura corporal
  • El cerebro de los mamíferos. Regula la memoria, la personalidad y los procesos inconscientes como las emociones. Sigue siendo una parte instintiva del cerebro, donde se controla nuestra reacción de lucha-huida
  • El neocórtex, la capa más joven y desarrollada del cerebro donde razonamos, procesamos y planificamos la información.

Dos sistemas de pensamiento en tu cerebro

¿Por qué pensamos rápidamente que las personas guapas son más competentes que las demás? Este pensamiento irracional se forma en nuestro cerebro de mamífero. Una parte instintiva de nuestro cerebro que juzga muy rápidamente. Aunque seamos muy sensatos, una gran parte de nuestros pensamientos proviene de esta parte del cerebro. Es decir, todos somos más irracionales de lo que pensamos. Podemos resumir la forma en que las 3 áreas del cerebro funcionan en 2 maneras de pensamiento: una rápida e intuitiva y otra lenta y deliberada.

Sistema 1: emocional e irracional

Es nuestro sistema irracional. El piloto automático que a menudo opera inconscientemente. Puede hacerte pensar que entiendes a alguien sólo 1 segundo después de conocerle. O empezar a gritar cuando te golpeas el dedo del pie. O también comer un trozo de tarta estando a dieta. Un buen ejemplo del sistema 1 en acción se muestra en el test de la nube.

¿Sabes quiénes basan toda su vida en sus emociones? Niños de tres años. Y los perros. ¿Y sabes lo que los niños y los perros de tres también hacen? Cagar en la alfombra.

Mark Manson, El sutil arte de que te importe un carajo

Sistema 2: sensato y racional

Este es nuestro sistema racional. El que a menudo toma decisiones lentas y deliberadas. Si trabajamos desde este sistema tomamos decisiones más conscientes. Es decir, más pensadas. Dicho de otro modo, no gritar NOOOOO como un loco al ver la tarta. Es un sistema en el que usamos nuestro intelecto.

Mentalidad positiva

Lo adivinaste: si quieres cambiar tu mentalidad y ser más positivo , necesitas mejorar tu sistema racional, y tu neocórtex. Seguramente seguirás usando tu parte intuitiva del cerebro. Aún así, podrás poner en un segundo plano los pensamientos poco realistas que no te hacen feliz.

Algunos consejos para cambiar tu mentalidad y ser más positivo:

1. Entrenar el auto control

Empieza por entrenar tu habilidad para controlarte. Al resistir las tentaciones del presente lograrás objetivos a largo plazo. Por eso, cada día puede ser un nuevo 1 de enero. Es decir, un día lleno de intenciones y de decisiones conscientes. Por ejemplo, comer más sano.

2. Aprender a reconocer los pensamientos inconscientes y así poder cambiar tu mentalidad

¿Sabes cuál es tu estilo a la hora de comportarse? Está formado por mensajes de los padres en tu infancia. El comportamiento se ha formado con lo has sido recompensado o castigado. Mensajes almacenados en el subconsciente. Pero que aún así sigues. Porque de lo contrario, temes que se produzca algo terrible. Por ejemplo, bajo presión, se pasa a un comportamiento familiar (comportamiento de guión). La gente quiere seguir justificando su comportamiento en el guión y hacer que el mundo se adapte a él. En vez de cambiar tu mentalidad y tu comportamiento.

¿Reconoces alguno?

  • Sé fuerte
  • Sé perfecto
  • No llores
  • Date prisa
  • Hazlo lo mejor que puedas

Al reconocerlos puedes empezar a cambiarlos. Por ejemplo, así:

  • Sé fuerte: Sé abierto, fuera de tus necesidades
  • Sé perfecto: Eres bueno tal como eres
  • No llores: Mostrar tus sentimientos nunca debe ser un problema
  • Date prisa: hazlo a tu propio ritmo.
  • Hazlo lo mejor que puedas: Simplemente hazlo

3. Entrenar el neocórtex con meditación

Meditar tiene muchas ventajas. Pero en este artículo me gustaría también decir que la meditación regular puede cambiar positivamente el tamaño de tu neocórtex. Y de ahí, tus reacciones conscientes. Esto se vio en una investigación en la que científicos dividieron a 600 personas en 3 grupos. Cada grupo practicó un tipo diferente de meditación, 30 minutos al día, 6 días a la semana, durante 3 meses. El primer grupo hizo meditación de atención y en este grupo la corteza prefrontal (parte de la neocorteza) se amplió. Y eso es beneficioso para el funcionamiento del sistema 2: el sistema sensato y racional.

4. Convertir tus miedos en algo positivo y cambiar tu mentalidad

Los pensamientos pueden determinar cómo te sientes. Si, por ejemplo, a menudo piensas “no puedo” o “saldrá mal”, entonces lo más probable es que sí saldrá mal.

¿Cuáles son sus temores? Escríbelos para que puedas describir estos miedos como algo positivo. Estas frases positivas también se llaman afirmaciones positivas.

Al tener afirmaciones positivas recuperas el control de los pensamientos. Repites una frase varias veces, para “instalarla” en tu cerebro, por así decirlo. Son una especie de colchón. Si haces esto frecuentemente, en algún momento una afirmación positiva se convierte en parte de tus pensamientos automáticos. Así conseguirás instalar un pensamiento positivo en tu subconsciente. Y recurrir a él de forma inconsciente para solucionar algún problema. Igual que haces con los negativos.

Rodéate de afirmaciones positivas: Ponlas en la puerta del baño. En la nevera. Escríbelas en tu agenda y recurre a ellas diariamente.